The Doors are open

Publicado: 10 febrero, 2007 en The Doors
 

En 1964 Morrison llego a Califonia para estudiar -primero teatro y más tarde cine- en la Universidad de UCLA, después de haber pasado algún tiempo en trabajos precarios. Allí compartió clase con Francis Ford Coppola. Comenzaron a sonar entonces en USA  The Beatles, Beach Boys y Sonny & Cher, los favoritos de Morrison en aquel momento. Durante estos años se consagro como bebedor y siguió como desde su adolescencia haciendo de las suyas.

En estas fechas escribió gran parte de su libro de poemas "The Lords"; muchos de estos versos serian poco después canciones de los Doors. Realizo un cortometraje que tenia que presentar a fin de curso, un maremagno de imágenes con textos recitados por Morrison en el que se le puede ver borracho en varios bares, andando por una cornisa mientras lee en alto y mira a la cámara, chicas en ropa sugerente, Hitler y desfiles de sus tropas…. algo muy lejos de una historia relatada; la voz en off hablaba de masturbación, de Dionisos, de la Bestia, de libertad, mentira, dios, muerte…..en un tono bastante agrio y despreocupado al mismo tiempo.

 

Su fama de tipo raro seguía increscendo pero tenia buenos amigos en clase; uno de ellos era Ray Manczarek (que poco después quitaría la "c" de su apellido), un estudiante proveniente de Chicago que tocaba el teclado junto a su hermano en una banda llamada Rick and The Ravens. Le había conocido después de una clase, cuando censuraron el corto de Manzarek en el que aparecía un desnudo integral.
Una tarde Ray le requirió para que hiciera que sabia tocar la guitarra en un concierto: había firmado un contrato como seis músicos y en la banda eran solo cinco, de modo que la primera vez que Jim subió al escenario fue algo fraudulenta. Esa tarde gano 25 dólares y le dio las gracias a su amigo por la experiencia. Por aquel entonces ya había roto sus lazos familiares, trabajaba en pequeños trabajos fuera de horarios de clases y dormía en casas de amigos o conocidos. Fue entonces otro colega, Sam Kilman, quien le propuso forma un grupo. Kilman tocaba la batería y le pregunto a Morrison que que iba a hacer en la banda; esta fue la primera vez que se le paso por la cabeza cantar en un grupo, aunque con Kilman ni siquiera llego ensayar.

Lo que sí pensaron fue en el nombre del grupo, y Morrison, tomando una idea de Aldous Huxley, no tardo en proclamar: "The Doors: Existe lo conocido y lo desconocido, lo que lo separa en una puerta, yo quiero ser la puerta".
Probablemente el lugar más festivo, toxico y libre del planeta en 1965 era Los Angeles, y como no podía ser de otra forma nuestro personaje hacia vida en medio de aquel bonito caos. Fue aquel año cuando Morrison, como muchos otros jóvenes, comenzó a experimentar con todo tipo de sustancias para ver que sensaciones se podían obtener de cada una de ellas. 
A pesar de la fama de politoxicomano que ha acarreado Morrison hasta nuestros días, si, es cierto que le gustaba la fiesta como al que mas y que no decía que no a nada, pero su alineación fundamental y la droga que mas le gusto y le engancho fue sin duda el alcohol. Beladona, peyote, marihuana, ácido o cualquier tipo de fármaco o pastilla que cayera en sus manos fueron desde entonces el complemento ideal para sus borracheras.

 

Llego el verano y Morrison contó a sus conocidos que se iba a Nueva York, pero en realidad lo que hizo fue instalarse en un pequeño ático en Venice Beach. Era una zona pobre de LA habitada por entonces por estudiantes, artistas y ciudadanos de segunda. Se paso el verano con su dieta habitual y perdió mucho mas peso; siempre llevaba encima un cuaderno de notas. Durante algunos de esos trances escribiría bastantes poemas: escribió “20th Century Fox” tomando la idea de una conversación que mantuvo con una chica negra que conoció en la calle, parió “Soul Kitchen” en un garito de comida barata del lugar y también compuso algún poema denso en contenido simbólico como “The Celebration of the Lizard”. En esos días conoció a Pamela Courson, la que seria su compañera sentimental mas estable a lo largo de su vida, por entonces era una estudiante de 19 años fascinada por la vida hippie, a la que Morrison inicio en la poesía y el ácido. Cuando acababa el verano Morrison se encontró en la misma playa de Venice con Manzarek: le contó que había estado en el desierto escribiendo, y le recito “Moonlight Drive” con melodía. Ray Manzarek se acababa de mudar a Venice con su novia: Dorothy Fjikawa. Después de escuchar a Jim, Ray le dijo que deberían hacer una banda de rock´n´roll y ganar un millón de dólares.

 

En los primeros ensayos en casa de Ray grabaron junto a un bajista sin determinar una maqueta en la que ya estaban “Moonlight Drive”, “Hello I Love You”, parte de “The Celebration of the Lizard” y un tema mas cuyo titulo se desconoce. Pronto entraron en el grupo dos nuevos miembros que conoció Ray en una clase de meditación oriental. Se trataba de John Densmore y Robby Krieger, batería y guitarra, que pasaron a formar parte de la banda desde el primer ensayo, entendiéndose a la perfección en lo musical y en lo personal con Ray y Jim. Los dos habían tocado juntos ya en un grupo llamado “The Psychedelic Rangers”. Morrison se mostraba tímido, pero con unas buenas cualidades vocales que estaba empezando a descubrir. Manzarek por su parte había encontrado un entorno musical en el que plasmar sus influencias jazzeras; se acababa de hacer con un Fender Keyboard Bass en el que ejecutaba los bajos, mientras acotaba los temas en el órgano con su mano derecha. Robby era un loco del blues, le gustaba mucho tocar con slide, mientras que Densmore, es un batería muy creativo, dominador de una interminable galería de ritmos y amante de las sorpresas y los quiebros. Instrumentalmente son tres personalidades muy fuertes creando un espacio sonoro en el que la voz de Morrison jugaba con soltura.

 

Por aquellas fechas Jim escribió la ultima carta a casa, en la que cuenta que esta en un grupo que intentara seguir estudiando cine y conseguir un empleo.
Después de tocar en varias fiestas, los Doors consiguieron su primer trabajo ya en 1966, tocando durante una semana, dos pases por noche en el London Fog, un garito de Sunset Strip. En muchas de estas actuaciones Morrison cantaba de espaldas por timidez, aunque poco a poco fue encarándose con el publico. Una de esas noches fue a verles Ronnie Haran, una chica que trabajaba en el Whisky a Go Go, que poco después les conseguiría una actuación en el mítico recinto -entonces ya era el mas importante de LA- con actuaciones en vivo de The Byrds, The Turtles, los Them de Van Morrison o Captain Beefheart. Era solo cuestión de tiempo que empezaran a lloverles las ofertas, descargando su energía en aquel escaparate. Paralelamente, Jim y Ray habían presentado una maqueta a Billy James, un AR de Columbia.
Firmo con ellos un contrato de seis meses y les asigno un productor para grabar algunas canciones. Una de aquellas noches en el Whisky, Jac Holzman, el presidente de Electra, fue a ver en directo a un grupo con el que acababa de firmar. Se trataba de Love, la banda de Arthur Lee. Ronnie Haran, que estaba ayudando en su carrera a Love, y el propio Arthur Lee le hablaron de los Doors, que quedo impresionado con su actuación: “La gente decía que todas las compañías de la ciudad estaban intentando firmar con nosotros, pero no era cierto, de hecho la de Jac Holzman fue la única oferta concreta que tuvimos”, explico Jim. Les ofreció un contrato esa misma noche, pera ya estaban comprometidos con Columbia. Morrison vivió durante un mes en el apartamento de Ronnie Haran, aunque también mantenía otras relaciones. Justo después alquilo un apartamento en Laurel Canyon.

 

En poco tiempo Morrison había hecho del escenario un lugar donde dar expresión corporal y vocal a sus sentimientos; comenzó a jugar a hipnotizar y sorprender al publico e incluso, después de tocar, muchas noches se iba a cualquier otro garito de sunset y subía como espontáneo a las actuaciones de otras bandas. Pasaba el año y Morrison se dedicaba básicamente a ensayar y tocar en el whisky y otros clubs. Llego el verano de aquel año: por aquel entonces sonaban con fuertes singles The Beatles, Bob Dylan, The Rolling Stones, The Mama´s and The Papa´s, The Lovin´ Spoonful, Beach Boys Simon & Garfunkel, Estados Unidos vivía revueltas raciales en 28 ciudades y seguía de lleno la guerra del Vietnam. Una de las noche en el Whisky A Go Go Morrison no apareció en el primer pase y canto Manzarek algunos blues que improvisaron (no seria la ultima vez). Ray y John fueron a buscarle pero lo encontraron en otra dimensión; aun así se lo llevaron y lo subieron al escenario.

A estas alturas los tres músicos ya estaban acostumbrados a improvisar entorno a los desparrames de Jim, que rompía con facilidad la estructura propuesta por los temas. Durante la interpretación de “The End” esa noche, Jim introdujo el famoso verso edipico “padre quiero matarte, madre quiero follarte”, y como consecuencia inmediata fueron expulsados del Whisky. También había concluido su contrato con Columbia sin haber llegado a editar nada. En medio de esta incomoda situación apareció de nuevo Holzman con un contrato que firmaron sin pensarlo. Holzman les presento al que iba a ser su productor de toda su obra: Paul Rothchild, un maestro de las mezclas que acababa de cumplir una sentencia de dos años de prisión por posesión de marihuana y estaba deseoso de grabar con ellos tras escucharles una noche.

 

A los pocos días ya estaban metidos en el estudio para dar forma a su primer trabajo de estudio, al que llamarían “The Doors”. En dos semanas ya habían grabado el material que conocían a la perfección, con Morrison en estado lisérgico la mayor parte de los días. Durante uno de los días de la grabación, Rothchild recibió una llamada de una chica asegurando que Morrison había saltado de su coche en marcha. Le busco por toda la ciudad pero se lo encontró subido a la valla de la puerta del estudio sin camisa y descalzo, riéndose y diciendo que quiera grabar un disco. Paul se lo llevo a su casa, donde estuvieron escuchando música. A la mañana siguiente llamo a Rothchild el propietario del estudio, diciendo que alguien había entrado por la noche, había vaciado todos los extintores y se había dejado unos zapatos.

The Doors  (Enero, 1967)

El disco resultó una joya en estado puro, un álbum de rock enérgico y relativamente sencillo. El grupo llevaba meses tocando estos temas, de modo que Rothchild sólo tuvo que recoger esas vibraciones en directo y completar un trabajo que se encontró ya con sonido propio. Aquí encontramos temas como “20th Century Fox”, un tema acorde con lo que se estaba escuchando por aquel entonces, aunque ya imprimen su fuerza personalizada en otro tema redondo (más o menos convencional): “Soul Kitchen”; el momento suave del disco está en “The Crystal Ship”, un tema precioso que nos trae a los Doors más sensibles.
Tomaron una letra de Bertold Brecht y se mostraron como una moderna banda de cabaret en “Alabama Song (Whisky bar)” de Weill. Obra ilustre del disco homónimo es “Light my Fire”, una canción compuesta por Kriegger, con ritmo latino y una larga improvisación con solo de Manzarek. Completaron el álbum con cortes como el blues árido de “Backdoor Man”, una pieza de Willie Dixon, y los dos temas más representativos del disco: “Break on through" y “The End”. La primera es una incitación a tomar drogas destinada a ser el single, en cuanto a duración, porque estamos ante un tema crudo y rompedor, por su forma y por la compleja instrumentación que contiene: una condensación de las posibilidades de la banda en cuento a creación de sonidos.

La discográfica les hizo quitar una parte del tema donde se repetía una frase (She gets high/Ella se coloca) que era a su juicio demasiado explícita, pero en la que se extenderían durante sus directos. En la grabación sólo se puede escuchar “she gets, she gets ….” Lo mismo ocurrió con “The End”, aunque Rothchild eludió en parte la censura: Morrison soltó un grito al final de la frase “madre, quiero …”, y seguidamente, durante el orgasmo que representan con música en este tema, se puede escuchar muy veladamente “fuck, fuck, fuck…”.
“The End” es una larga sucesión de tramos poéticos y musicales, a veces recitados sobre un contexto hipnótico de escalas arábigas, poco que ver con lo conocido hasta entonces en el rock. En directo estos temas iban a transformarse continuamente, improvisaban sobre ellos, añadían nuevos arreglos… Manzarek ha asegurado que nunca tocaron “The End” dos veces igual, es parte de su magia. Jim comentaba así su primer larga duración: “Nuestro primer álbum le gustó a mucha gente, porque tiene unidad y es intenso; lo grabamos en dos semanas después de haber pasado un año tocando casi todas las noches. Éramos frescos e intensos y estábamos juntos. Los siguientes discos fueron más duros, es algo natural, cuando conseguíamos un millón de dólares por disco, con un par de singles fuertes en cada uno, nos podíamos permitir endurecer nuestro sonido… No sé qué quería decir exactamente con ”The End”, cada vez que la oía significaba algo distinto para mí. Empezó como una simple canción de despedida, probablemente de una chica, aunque perfectamente puede ser la despedida de una especie de infancia”.

 

Los propios miembros del grupo comenzaron una campaña de llamadas a las emisoras de radio para que pusieran su “Break on through”, pero no hizo mucha falta, porque al poco tiempo de su lanzamiento ya se había colocado en el nº 11 de las listas yankis de singles, junto a temas de The Royal Guardsmen, The Turtles, The Monkees, The Young Rascals o Jefferson Airplane. En Julio apareció “Light My Fire” como segundo single del grupo en una versión reducida (sin el extenso solo de Manzarek). Cuando salió a la calle se instaló en la séptima posición del ranking de sencillos y a las tres semanas llegó al número uno.

La fama había llegado y Morrison seguía como siempre, sólo que ahora tenía más dinero para pulir. Llegaron los agentes, promotores, publicistas, managers, todos ellos dispuestos a engrasar esta nueva máquina de hacer dinero para exprimirla hasta donde llegara. De todos modos todos siguieron viviendo en pequeños apartamentos y los que tenían coche no lo cambiaron por uno nuevo. Según Densmore después del hit de “Light my Fire” no ganaron tanto como pudiera pensarse y además había entrado un nuevo elemento en el grupo: la presión. En los conciertos ya no podrían improvisar tanto, por consejo comercial, aunque normalmente acababan haciendo lo que querían, dejándose llevar por el desparpajo creativo que su vocalista les inspiraba sobre las tablas. Morrison enamoró a una periodista llamada Gloria Staver, editora de Rolling Stone. Fue ella quien hizo una de las sesiones de fotos más conocidas a Morrison (la sesión del león)

 

Strange Days (Octubre, 1967)

Todo había ocurrido muy rápidamente. Casi sin saberlo se vieron de nuevo en el estudio para grabar el segundo larga duración; el de la verdad, sería el que les consagrara en el estrellato del rock o el que les hundiera en el olvido de los grupos de un single. Habían tocado en directo pero prácticamente no habían salido de California y ya no podían actuar en pequeños clubs, lo que hasta entonces había sido su entorno natural.
Muchos de los temas de este segundo disco los compusieron en el mismo estudio, aparte de algunos otros que conservaban de su primera época: es el caso de “Horse Latitudes”, una rayada conceptual basada en uno de los primeros poemas de Morrison. Grabaron “Moonligth Drive”, una pieza rockera entre el cabaret y la psicodelia, y “When the Music’s Over”. Este último también habían llegado a tocarlo en el Whisky A Go Go. La idea es la de “The End”, un tema largo con progresiones en su estructura y poemas de Jim presentados con melodía, pero el ritmo se latiniza (el trabajo de Densmore aquí es excepcional) y juegan mucho más con las intensidades. La pieza que salió como single fue la propia “Strange Days”, un corte en el que la ejecución armónica de Manzarek es asombrosa, mientras la melodía sorprende (como siempre), con una voz a la que aplicaron el efecto de altavoz de manifa y un estribillo hard beat que no consolidó a la banda en las listas; es un tema bastante bizarro como para que lo digirieran todas las orejas con naturalidad.

El que salvó el pellejo fue “Love Me Two Times”, un tema que parte del blues y aterriza en un estribillo asequible y mordaz al mismo tiempo. Otra de las pequeñas joyas que encierra este segundo trabajo es “Peope Are Strange”, un tema con influencias de folk europeo, una melodía sentida y engatusadora y un melancólico solo con sonido de piano de salón.

 

Jim habló así de la portada y de uno de los temas: “Cuando canciones como “The End” o “When the Music’s over” se graban, se convierten en algo ritualizado y estático. Estos temas siempre estuvieron cambiando. De todos modos seguimos haciéndolas evolucionar así que tampoco importa mucho. Odiaba la portada de nuestro primer disco así que para este les dije que pusieran a una chica o algo; queríamos un diseño y queríamos ese titulo, días extraños, era lo que estaba pasando. En un principio íbamos a fotografiarnos junto a 30 perros, pero no pudimos conseguirlos, al fin y al cabo "dog" deletreado al revés es "dios". Finalmente se presento un fotógrafo que había captado un desfile de freaks en la calle, parecía muy europeo…."
En los datos contractuales requeridos por la discográfica Morrison declaro no tener familia, y lo mantendría hasta tiempo después. Su madre y su hermano Andy fueron hasta Washington para asistir a un concierto de los Doors ; Morrison no les recibió y sus dos familiares se sentaron en la primera fila del teatro donde iban a tocar. Al parecer, durante el trance del "The End" grito el "mother I want to funck you" mirándola a los ojos. Esa fue la ultima vez que la vio, aunque años mas tarde Morrison recibiría a su hermano Andy en L.A.

Cuando salió "Strange Days" Morrison cambio su indumentaria por el cuero. Los Doors ya estaban en el ojo del huracán y habían comenzado una extensa gira por Estados Unidos. En uno de los conciertos (New Haven) Morrison fue detenido en el escenario. Se había colado con una chica en las duchas del backstage, un policía lo confundió con un fan y trato de echarle utilizando un spray sobre sus ojos, al salir al escenario Morrison contó todo esto al publico, y le quito la gorra a un policía. Al día siguiente salió de la cárcel tras previo pago de la fianza.

 

Poco después el grupo fue invitado para actuar en uno de los programas de TV mas seguidos del momento: The Ed Sullivan Show. Cuando estaban en camerino un encargado de la producción del programa les dijo que deberían cambiar una frase de “Light My Fire”, concretamente la tercera: “Girl you could’nt get much higher” (chica, no podrías estar más colocada) y les recomendaron que dijeran algo así como “chica, no podrías estar mejor”. Un sorprendente Morrison le dijo al tipo en cuestión que así lo haría. El programa de variedades en directo acababa de comenzar cuando Ed Sullivan presentó a los Doors y comenzó a sonar “Light My Fire”. Al llegar a la controvertida frase, no sólo la pronunció en su formato original enfatizándola adrede, sino que añadió un sonoro “yeah” después; como regalo Morrison no hizo nada por disimular la ostensible erección que se adivinaba bajo sus pantalones de cuero. El grupo nunca volvió al programa a pesar de haber firmado un contrato por varias actuaciones.

Waiting For The Sun (Julio, 1968)

Como adelanto a su tercer trabajo se lanzó el single “Unknown Soldier”, un canto a la paz en contra de la estupidez belicista. EEUU seguía invadiendo Vietnam (o intentándolo) y una de las causas de su retirada de Indochina fue la enorme presión popular en contra de la intervención. El rock, con canciones como “Unknown Soldier” tuvo bastante que ver en esta concienciación. Es un tema con varias y sorprendentes partes, como casi todos los del grupo (uno de sus puntos fuertes fue la imaginación para organizar estructuras curiosas y meter arreglos originales que volcaban los temas hacia tramos insospechados en la primera escucha).

“Unknown Soldier” responde a estas características: de nuevo tenemos que hablar de rock con algunas dosis de toques latinos y hard beat, con partes sosegadas, explosiones de energía y un pelotón de fusilamiento como efecto sonoro -acompañado por la caja de Densmore- en mitad del tema. Con motivo de este lanzamiento grabaron un vídeo promocional en Venice Beach, ya que las cadenas de TV estaban empezando a incluir programas de video-clips en su programación. En ese vídeo Morrison es fusilado; aparece atado al poste de un muelle, con los ojos vendados, y cae cuando le disparan manando sangre por la boca. los Doors montarían en la siguiente gira un número parecido al tocar esta canción: el encargado de fusilar a Morrison era Robby Krieger con su guitarra, mientras éste se queda retorciéndose y gritando en el suelo.

 

Los conciertos de los Doors eran una aventura, podían acabar con disturbios dentro o en la calle; Morrison era un provocador nato que cuando subía a escena deseaba causar emociones, no dejar a nadie indiferente: bailaba, actuaba, interpretaba, recitaba, hablaba con las primera filas del público … en definitiva, asumía muchos más roles que cualquier otro vocalista de la época. Fue él el primero en lanzarse al público desde el escenario.
Era consciente de que el show se centraba en él y le gustaba ese juego, no dejaba escapar la más mínima oportunidad para mostrarse insolente, gracioso, bestia, ingenuo, dramático, violento, alterado o al borde del desmayo. Morrison era un removedor de conciencias que buscaba el grado extremo en todos sus actos.

Así hablaba Morrison de sus conciertos: “No hay nada más divertido que tocar música ante una audiencia, hay una bella tensión, hay libertad y al mismo tiempo obligación de hacerlo bien… Un juego es un campo cerrado, un cuadrilátero de muerte con el sexo en el centro, y actuar es el único juego que sé …. Un concierto de los Doors es un mitin público; cuando actuamos participamos en la creación de un mundo y lo celebramos con el público. Esto es política, pero nuestra fuerza es sexual, deberían llamarnos eróticos políticos, cogemos el sexo y lo convertimos en una gran bola de fuego musical … Actuando me siento espiritual, actuar me da una máscara, un lugar para esconderme de mí mismo y donde encontrarme a mí mismo … Intentamos darles a los chicos un buen rato, nos divertimos, la policía se divierte, los chicos se divierten …. es una especie de triángulo extraño”.

 

La grabación del “Waiting for the Sun” no fue nada fácil: Morrison llegó demasiado borracho a muchas de las sesiones, y de hecho, Kriegger Manzarek y Densmore llegaron a contratar a Bobby Neuwirth, sólo para que fuera su sombra en aquellos días y evitara que llegara a estados lamentables. En un principio tenían pensado incluir “The Celebration of the Lizard” en el álbum, como continuación a “The End” y “When the Music’s Over”, pero por algún motivo, Rothchild no lo vio claro y el corte en cuestión nunca vería la luz de forma oficial. Al menos dejaron el poema en la carátula del álbum, al lado de una iguana.

Morrison era ya un alcohólico en toda regla. Aún así nunca dejó de escribir ni e componer. Cualquier que escuche las andanzas del personaje se lo imaginaría todo el día colgado, sin poder moverse, pero no era así. El alcohol, como el resto de drogas, habitúa a sus adictos a los efectos que produce. De hecho, el mismo Paul Rothchild cuenta que cuando iban a un bar a beber, todos caían borrachos con facilidad menos él, que apenas daba síntomas de ebriedad. Llegó un momento en que tenía que beber exageradamente para llegar a perder el control o caer sin consciencia; eso, o mezclar la bebida con fármacos y otras drogas.

 

Al parecer uno de esos días coincidió con una fiesta de la discográfica en NY, donde Morrison se dedicó a romper contra el suelo varias botellas. Durante la noche subió hasta la puerta del piso de Jac Holzman y allí permaneció aporreándola y gritando durante largo tiempo. En cierta ocasión entró en un casino de Las Vegas, donde tuvo una pelea con un guardia de seguridad. Cuando llegó la policía para detenerles les llamó “feos hijos de puta” y, finalmente, gracias a la mediación de algunos periodistas con los que había salido (como Bob Gover), no le arrestaron. Coincidió en una fiesta con Janis Joplin, que por lo visto acabó estrellándole una botella vacía en la cabeza. En otra ocasión salió de espontáneo en un concierto de Jimi Hendrix en New York. Le abrazó, Hendrix se puso a tocar de rodillas delante de él y Morrison intentó cantar algo, pero sólo le salieron algunos berridos sin sentido. Se peleó con Bob Gover -el que se suponía que era su amigo- en su casa y le destrozó todos los discos.

En Septiembre estaba en la calle el nuevo disco, que permaneció cuatro semanas como Nº 1 en EEUU. Al mismo tiempo apareció el segundo single de la banda: “Hello I Love You”, otro corte rescatado de su primera etapa como grupo. Comienza, como muchas de la época, con un ritmo cortante y una melodía facilona, para desembocar, a través de transiciones psicodélicas, en una orgía de sonido distorsionado que impactó en las orejas de la generación del flower power.
En el álbum se encuentra también “Love Street”, un tema apacible de melodía muy currada, con solo de piano de Manzarek, que habla de los días que Jim pasó con Pam en el apartamento de Laurel Canyon. Otro de los cortes es “We Could Be so Good Together”, un tema dominado por un riff rayante en el que de nuevo nos muestran su lado más rockanrolero y cabaretero. En comparación con los dos discos anteriores, éste tuvo algo menos de éxito, exceptuando el single “Unknown Soldier”. Aparte, Morrison se estaba labrando una imagen de loco y de abanderado del movimiento hippie que favorecía la comercialidad del grupo, aunque su fama como músicos profesionales se veía denostada.

 

Al verano del amor de 1967 continuó un año no menos agitado con los asesinatos de Martín Luther King, Robert Kennedy, continuas revueltas en muchas ciudades norteamericanas como consecuencia de los conflictos raciales, protestas antibelicistas, disturbios también en Europa y la masiva emigración hippie a San Francisco. En este año Morrison se hizo el cantante más popular en Norteámerica; pasaba muchas noches en el bar de un motel llamado Alta Ciénaga, muy cerca de las oficinas de Elektra. A todo esto, Pamela Courson trataba de evitar que Jim siguiera en el grupo porque no le gustaba la vida de rock star que estaba llevando junto a él, harta de que durmiera en el motel y no en el apartamento que habían alquilado en West Hollywood.

El famoso periodista John Carpenter se citó con Morrison en un topless bar (el Phone Booth, donde pasó muchas noches con Tim Hardin, de los Four Tops) para hacer una entrevista; en mitad de la misma Morrison se levantó, se puso a gritar y se subió al escenario con las stripers aunque volvió a la mesa cuando se amigo Babe Hill se lo pidió (Pamela repasó la entrevista para que no apareciera como un borracho). También fue a su programa de radio donde llegó sobrio, tímido e hizo poner un par de temas de Howlin’ Wolf y Muddy Waters.

Tras el éxito del vídeo de “Unknown Soldier”, los Doors aceptaron la idea de unos viejos compañeros de la escuela de cine de UCLA para grabar varios de sus conciertos y escenas de backstage que se editó con el título de “Feast of Friends”; algunas de estas escenas se pueden ver en muchas de las cintas que hay actualmente en el mercado.

 

Aquel año los Doors harían una gira europea; el último concierto en América antes del viaje fue en el Singer Bowl de Long Island, uno de los conciertos que apareció en “Feast of Friends”, donde al final se puede ver a Morrison con varias fans heridas después del concierto. Los Doors viajaron a Londres donde participaron en un programa de televisión y tocaron con Jefferson Airplane en el Roundhouse. Con ese grupo continuaron su gira por el viejo continente pero en el concierto que dieron en Amsterdam, los Doors tocaron sin Morrison porque había abusado en cantidades ingentes de hachís y alcohol teniendo que ser hospitalizado.
Los médicos le recomendaron descansar y al día siguiente volvieron a Estados Unidos, pero Morrison se quedó en Londres con Pamela donde conoció a uno de sus poetas favoritos: Michael MacClure; con él pasó una larga noche de fiesta que acabó con la policía llevándoles a casa de MacClure. Al día siguiente le enseñó su colección de poemas que más tarde conformarían “The New Creatures”, siendo el propio MacClure el que le animó a publicarlos. Cuando volvió a Los Angeles contactó con el agente de su amigo, que le editó el libro. No quiso que su cara apareciera en la portada y se lo dedicó a Pamela.

Además de mantener relaciones con todo tipo de mujeres en L.A., comenzó otra historia amorosa con Patricia Kennealy, editora de la revista Jazz & Pop. Se conocieron después de un concierto de los Doors en el Madison Square Garden ya en 1969. Al día siguiente el grupo ofreció una rueda de prensa en el hotel durante la cual Morrison se desmayó, después de haber aparecido con el pedo de la noche anterior. Con este ambiente se estaba llevando a cabo la grabación del tercer larga duración de The Doors en L.A., de nuevo, como no, con el paciente Paul Rothchild.

 

De vuelta a Los Angeles Morrison asistiría a la obra de teatro “Paradise Now”, del grupo Beck, que durante la representación fue interrumpida por la policía de la ciudad cuando los actores empezaron a desnudarse. Al día siguiente los Doors actuaban en Miami. Jim llegó tarde al Dinner Key Auditorium, que los promotores habían reventado vendiendo siete mil entradas más. El público estaba hacinado y drogado, las primeras peleas habían empezado y Morrison subió al escenario totalmente borracho.

El grupo empezó a tocar varias canciones que tuvo que dejar a la mitad porque Morrison no podía o no quería cantar. En su lugar comenzó a hablar con la audiencia, incitándoles a que se desnudaran y a que subieran al escenario (“sin límites, sin leyes …. no estoy hablando de revolución, estoy hablando de pasar un buen rato juntos …. Hitler está vivo, anoche me lo follé….. ama a tu vecino hasta que le duela ….”, estas fueron algunas de las consignas más famosas). Luego comenzó a insultarles (“sois un puñado de jodidos esclavos”) y se rumorea que les enseñó los genitales, por lo que sería detenido por la policía de Miami. En esa misma actuación alguien le dio a Morrison un cordero vivo que sostuvo durante varios minutos y simuló que hacía una felación a Robby Krieger mientras estaba tocando. Recibiría la citación para el juicio el 5 de marzo de ese año, cuando estaba de vacaciones en el Caribe, pero como el propio Manzarek reconocería años más tarde: “No hizo nada en Miami que no hubiera hecho ya otras veces”.

 

Tuvieron que suspender muchas fechas y gastarse casi un millón de dólares en abogados. Al fin y al cabo ésta fue otra de las maneras de abrir mentes y puertas. Sobre este concierto Morrison diría: “No hay reglas en un concierto de rock, todo es posible, en Miami intenté reducir el mito al absurdo, la gente no fue allí a escuchar música, hablé a cada uno de los individuos de la masa y les pregunté qué querían hacer…. el juicio no me afectará porque insisto en que creo que no he hecho nada malo, la indignación ante eso no tiene sentido, estaba alimentando la imagen que se había creado a mi alrededor y con la que yo cooperaba, a veces conscientemente y la mayoría inconscientemente. Estaba probando los límites de la realidad, sentía curiosidad por ver qué pasaría, eso fue todo: curiosidad”.

En aquellos meses saldrían a la venta “The Lords” y “The New Creatures”. Aunque la edición no fue muy amplia Morrison estaba emocionado. Durante dos semanas concedió una larguísima entrevista a una prestigiosa revista norteamericana. La última de estas sesiones de preguntas se realizó en un estudio donde Jim acababa de grabar su último poema: “American Prayer”. El largo poema se publicó también junto a la entrevista.

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